Nuestra Historia

Banco Azul de El Salvador

2012

Finales 2012

Fue a finales de 2012, en una reunión de socios y amigos, donde se trazó el inicio de una nueva institución bancaria en nuestro país. Así nació Banco Azul de El Salvador. Se definieron los 10 fundadores que la ley exigía como el mínimo para establecer un banco y se reunió el capital de fundación de USD 20 millones.

2013

16 de mayo 2013

Escoger el nombre del Banco fue una tarea compleja. Lo que “Azul” denotó fue una capacidad asombrosa de ser memorable, distinto, único y, ciertamente, ser el nombre del color que más del 65% de los salvadoreños prefieren y con el que se identifican. Este día, el nombre de Banco Azul de El Salvador quedó escrito en la historia financiera del país.

Septiembre 2013

La Superintendencia del Sistema Financiero autorizó el nacimiento de un nuevo banco de capital 100% salvadoreño, que ingresaría como un nuevo jugador en el mercado financiero nacional. El 23 de septiembre de ese mismo año, los 10 Accionistas Fundadores firmaron la escritura de constitución que dio vida al Banco Azul de El Salvador.

19 de noviembre 2013

Banco Azul de El Salvador anunció al país el inicio del proceso de inscripción del capital de fundación en la Bolsa de Valores de El Salvador, primer paso requerido en el proceso para listarse como emisor de valores y poner sus acciones a disposición del público en un llamado de capital, que excedió las expectativas y resultó en 1,400 accionistas y un capital total de USD 60 millones.

2014

Abril 2014

La Superintendencia autorizó a los 1,400 salvadoreños que habían comprometido acciones a convertirse en accionistas de Banco Azul de El Salvador.

2015

18 de junio 2015

Esta fecha quedó escrita en la historia de El Salvador y de Banco Azul como el día en que fue oficialmente autorizado por la Superintendencia del Sistema Financiero para operar como banco en este país, según certificación No.138/2015. Con esta autorización, la Junta Directiva y los más de doscientos colaboradores culminaron exitosamente toda su etapa de verificación, supervisión y pruebas para dar inicio a un nuevo capítulo, abrir sus puertas y darle a los salvadoreños el servicio personalizado que esperaban.